viernes, 19 de marzo de 2010

¿Qué es Detritus Tremens?

O mejor dicho, que era. Corría el año 1994 en Pamplona-Iruña cuando un grupo de jóvenes desorientados, armados con lápices, papel, tinta china, pinceles y mucha ilusión, se lanzaron a su tercera incursión editorial (y última para la mayoría) en un fanzine que tuvo por nombre el que encabeza este Blog, Detritus Tremens. No era nuestra primera vez (más adelante ya habrá tiempo de recuperar aquellas publicaciones primitivas) y eso se notaba, maquetación cuidada, imprenta (las fotocopias eran cosa de pobres), buen papel (una curiosidad, la portada estaba impresa en papel de embalar, curiosa elección que hizo que la gente de la imprenta se acordara durante mucho tiempo de nuestra parentela), vamos, que lo tenía todo como para ser un éxito. Con todos estos mimbres salió por fin a la calle a finales del verano de ese mismo año el glorioso nº 0, al precio de 150 ptas. (0,9€) cuya portada dibujada por Manuel (doble, como todo gran acontecimiento editorial requiere) reproduzco aquí.


Lamentablemente sueños y realidad rara vez coinciden, y Detritus Tremens no tuvo el éxito previsto, lo cual unido a los cambios lógicos que se van produciendo en la vida de sus integrantes (trabajos, parejas, etc.), y también, porque no decirlo el cansancio dan al traste con la aventura y el esperado nº 1 nunca vio la luz.
Pero no todo está perdido de aquella aventura editorial, dos de los autores JotaJota y Jali siguen en la brecha. JotaJota es humorista gráfico en Diario de Noticias y El Jueves, amén de otras colaboraciones esporádicas; y Jali se ha destacado como ilustrador así como autor completo, os recomiendo sus álbumes Plexiglás y El último gran viaje de Olivier Duveau.
En próximas entradas iré recuperando todas las historias que componían este nº 0, así como aquellos fanzines anteriores (La Kukaratxa, Maná), como homenaje a aquellos tiempos heroicos y sus osados moradores, Txuma Isturiz, Manuel, Jota Jota, Jali, y un servidor entre otros, aprovechando la oportunidad que nos brindan las nuevas tecnologías para evitar que este legado se pierda.
Pero uno también debe preocuparse por si mismo y lo que le rodea, y ya de paso hablaré de todo aquello que se me vaya ocurriendo o me interese, así como a recuperar y exponer mi escasa obra, esperando que esto me sirva para recuperar mi antigua pasión por los lapices y la tinta china, esto es como andar en bici, nunca se olvida pero te vuelves muy torpe....

Despedida y cierre al estilo Ilegales:

Nos vemos en el psiquiátrico.



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